E U F O R I A

cuando me di cuenta de la magnitud del hecho ebrio de rubias y abrazos, quise gritar y gritar y gritar y gritar como si esa voz fuera a llegar-te.
entonces quise ser sol y acostarme en el pasto y vociferar un "¡SÍ!" que nos alcance. y después quise ser hincha y encontrarme en medio de los ilusos y volver a arremeter, para ver si así funcionaba.
y si todo era insuficiente, entonces siempre iba a tener al adorado obelisco, con sus turistos indefensos y los flashes modelados, y todos iban a tener que verme, brazos en alto, sonrisa ciega, mientras la voz, que ya no nacía de mi sino de todos, mostraba signos de satisfacción.


1 comentario:

  1. Los amores cobardes no llegan ni amores ni a historias se quedan ahí.

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el perfume de la abuela viaja a toda velocidad y lo empaña, se impregna y lo empaña.
y a mi alrededor solo sollozos sostenidos de los que nunca hablan, pero no saben callar.

pecado